El 2020 son los nuevos noventa

Por Mario Martell

¿No estamos en los noventas? ¿No es acaso el año 2020 un remake de 1993 o de 1994?

La cita con el futuro siempre es imaginaria. Nos ha atrapado desde el skyline del progreso.

A decir verdad, el año 2020 es una continuación de 1993 sólo que con cubre-bocas, y un poco más de streaming.

Ya lo dijo Pfizer. Pensé que más bien que esa era una fotografía del pasado. Algo así como 1993 y que Sinnead O´Connor seguía siendo iracunda y rasgando fotografías del papa Juan Pablo II, mientras se escuchaba el “Nothing Compares to you” de su álbum primerizo.

Salgo a la calle.

Las combis y los camiones se aprietan en la vialidad como si lo hubieran hecho hace 30 años.

La gente atiborra las banquetas, pero percibo algo raro.

Son familias con adolescentes mujeres ensimismadas. La mamá y la abuelita, ahora llevan cubrebocas.
Pero en las calles tienes que esquivar el puesto de plátanos fritos o la vendedora de hotcakes.

En las pantallas de televisión, que ahora son más delgadas, aparecen las escenas de un partido de fútbol americano.

Es el clásico Cowboys-Steelers. Miró con más atención, pero ya no encuentro a Tom Landry. ¿Y ya saldrá Terry Bradshaw?, me preguntó.

Ahora los jugadores son más esbeltos. No aparece tampoco a cuadro Franco Harris.

Pero la música sigue siendo la misma, o eso parece.

¿Seguirán los bombarderos norteamericanos ensimismados con la Guerra del Golfo?

También como hace treinta años, se escucha a los Temerarios, que siguen siendo hoy más vigentes y modernos que en los sexenios de Salinas y de Zedillo.

Alguien me dice que ya se murió Raúl Velasco y Fidel Velázquez, pero no les creo.

Son seres hegemónicos.

Estamos en los noventas y el Presidente de la República es poderoso.

Es una voz sólida. Sonora. Que se replica en las imágenes de televisión, en las páginas de los periódicos y en el aire viciado de los cafés.

Una prueba más de que seguimos en los noventas es que seguimos sopesando lo que dice el Presidente. Lo contrastamos o lo ensalzamos. No hay punto medio.

Prendo la televisión y ahí está como siempre su figura. Ha encanecido un poco y creo que ahora le ha salido cabello. Quizás estoy confundido.

Veo que han asesinado a un periodista y a otro y a otro más.

Esto me comprueba que seguimos en los noventas.

Pero Sinnead O´Connor es hoy una cantante marginal, ya no sigue en el mainstream de la industria musical. Me enseñan una foto de ella y es irreconocible o casi. Me recuerda a una heroína patria

Me da terror salir a la calle. Temo que el mundo no haya cambiado y sigamos viviendo en los noventas o en un “dosmilveinte” donde la gente teme un contagio colectivo viral, la pobreza continúa y los partidos de izquierda se comportan como sus antecesores de la derecha y del partidazo. Recibo un mensaje y me dicen que no me preocupe que ya ganaron los demócratas en Estados Unidos y que Pfizer avanza en su vacuna.

Me aterra mirarme al espejo y pensar que todo futuro es mejor, eso mismo, decían en los noventas.

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