El señor de los anillos

Por Mario Martell

El sabio Tolkien no era un teórico posmoderno ni un crítico avezado del capitalismo.

Pero nos legó en El señor de los anillos, un conjunto de textos que hacen palidecer cualquier teoría sobre el poder o cualquier drama del poder.
La literatura, a veces se siente atraída por el poder. En otras ocasiones, se muestra rebelde y simplemente quiere exhibirlo.
Tolkien en su abigarrada saga épica, rescatada a principios del nuevo siglo por Peter Jackson, nos deja ese significante del deseo que es El señor de los anillos.
Con la disciplina de un escriba y la rebeldía de un teólogo, Tolkien reinventó un universo, es decir, una mitología, y desarrolló las lenguas de esas civilizaciones. Entre ellas, el élfico.
Hoy, que se habla en las redes sobre polarizaciones, desencantos o encantamientos verbales, bien valdría la pena releer a Tolkien bajo la perspectiva de un teórico del poder.
Pero no del poder como categoría social o de reinvención de lo social, muy al estilo Foucault, ni siquiera como categoría de las resistencias, sino como un proyecto de alcances metafísicos. Como una categoría que apunta hacia algo más, aunque no esté muy de moda mencionarlo: hacia algo trascendente.
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Deagol encontró el anillo y su primo, Sméagol mata a Deagol para apropiarse del anillo.
Sméagol vivió más de 500 años. Se apoderó del anillo único, fuente de poder, imán del que no podía escapar.
Pero el anillo lo volvió un personaje de fisonomía triste. Su melancolía por el anillo perdido lo hace buscar el anillo por toda la comarca.
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El anillo puede ser cualquier objeto.
El anillo puede ser cualquier cosa.
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El cuerpo y el rostro de Sméagol se desfiguraron. Sméagol perdió el habla. El habla es la propiedad distintiva de los seres humanos o de los seres del habla, una comunidad de hablantes es una comunidad racional.
Sméagol cambió el habla por el gruñido. El grotesco gruñido de Sméagol lo transforma en el Gollum.
Aunque al final de la trilogía, el hobbit, Frodo Bolsón, destruye el anillo, a pesar de las asechanzas de Sméagol para recuperarlo, la historia puede leerse como una terrible alegoría de un poder irrenunciable que emana del anillo.
***
¿Cuál es ese poder de los anillos que atrae a Sméagol?
¿Cuáles son los anillos que persiguen los gollums del ethos actual?
¿Sueña todavía Frodo con un ejército de orcos que lo acecha?
¿A qué comunidad pertenecemos?
¿A la de Frodo o a la del anillo?

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