Polarización

Un líder, cualquiera que sea su origen y su orientación, terminará siempre, siendo político, porque la política se ocupa de las decisiones de interés para toda la población.

Se  desempeña, siempre, entre dos estrategias:  unir o desunir. juntar o dividir. según convenga en la circunstancia en que opera, que es, también, una realidad hostil a sus propósitos.

La crítica ácida y destructiva, hacia lo que hay, será siempre el recurso más útil para sus propósitos, porque, si todo estuviera bien, entonces, no habría necesidad, que existiera su liderazgo.

Cambiar, transformar, modificar, serán siempre objetivos de su lucha, tenga o no, soluciones válidas y posibles para ello, porque, el político también, se mueve siempre en la especulación y el futuro, para los cuales construye una nube de indefiniciones, que el mismo líder, no sabe, si se podrán conseguir, pero que se pueden ofrecer y negociar con las personas.

Por eso,  conseguir algo o  transformar algo, en realidad no es el propósito más importante para el líder. Lo más importantes,  es mantenerse líder, consolidar su autoridad. Este será su primer objetivo y para eso necesita, que  la gente le crea, le siga y le respete como un líder y si se puede hasta como mesías.

Siempre llegará al fatalismo para ello.  Estás conmigo… o contra mí.    No deja lugar a las ambigüedades justificables, no puede dejar lugar para el pensamiento largo, no debe permitir, dudas, desconfianzas, porque todo eso  ¨afecta nuestra lucha, la debilita, la cancela¨.

Para un líder, todos los días serán de definición extrema.  Solo él puede indefinirse, contradefinirse, o cambiar de estrategia, lo hará siempre, para ¨asegurar el triunfo de nuestra lucha¨.

A ese ejercicio, muy frecuente, los que saben,  le llaman ¨polarizar ¨.

Y la polarización siempre será un recurso, cuando un líder mide síntomas de debilidad en el seguimiento de sus huestes o espacios de duda o impaciencia.

No hay medias tintas… se está o no… y si es no, entonces estás en contra.

El miedo, corre después de estas sentencias…si estás en contra, no sigues, te quedas, te separas, te retrasas, perderás… ese es el subconsciente… perderás algo.. que de por sí, aún no tienes, lo peor es que perderás lo que podrías, algún día, haber tenido…

La polarización, siempre ha sido un recurso de los políticos, que va aparejado a otro:  tener un enemigo a quien vencer y  mantener real la presencia de ese enemigo, así sea imaginario o solo, posible. Para ello, no es necesario sea real, la creación, el diseño a la medida, también es un recurso propio de todo liderazgo, porque, la gente, siempre tendrá un enemigo a quien echarle la culpa de sus problemas, sus deficiencias, sus omisiones, o sus despojos.

La polarización, está incluida en esta elección, que ya comenzó y terminará después del primer domingo de junio del año próximo.

Usted, elector, deberá medir, el valor, la conveniencia o sus riesgos.

 Por su propia pluralidad de pensamientos o de ver la realidad, somos una sociedad polarizada, dividida y confrontada. Esa  polarización, sin embargo, da un nuevo valor estratégico a su voto.

Todas las opciones políticas se lo plantearán, como condición de redefinir las cosas en la política para que al país, le vaya mejor y a usted también.  Así en ese orden de prioridades.

Siempre los políticos condicionarán la conducta del elector a su contribución al país… si votas mal, comprometes al país entero.  Las broncas personales o familiares, van después..  el interés supremo de la nación, siempre estará encima.

Por esa polarización y confrontación, l a actual campaña, es, desde ahora,  de reacciones, no de razones.

Las reacciones solo convienen a quienes constituyen el liderazgo. Las razones a quienes votan.

Resolver sus problemas y solucionar sus necesidades no se logra con emociones, ni sensaciones, ni estados de ánimo… el hambre,  solo se satisface con comida. 

Por eso, no es conveniente,  reaccionar a mensajes o promesas, o amenazas. Lo que conviene es razonar, el valor de su voto, y la utilidad de,  a quien, o quienes se lo entregará.

Los electores necesitamos recordad, que, para nosotros, lo importante,  no es estar con alguien o en su contra…lo que nos debe importar, es si ese alguien, está con nosotros o en nuestra contra.

Las promesas falsas, también son corrupción, y si estamos en plena lucha contra la corrupción, debemos exigir, transparencia en todas las promesas y castigos en la ley, para quienes, engañen electoralmente.

De por sí, sabemos que muchas promesas, serán solo eso, promesas.

Y la polarización, no las hace verdad.

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