Sólo para iniciados – Juan Bustillos

¿Reelegirme? Lo que el pueblo quiera: AMLO

Publicado por Impacto.mx

Sabía que el Presidente López Obrador no me fallaría. Este miércoles se pronunció en contra de la propuesta del diputado tabasqueño Charlie Valentino de reformar el artículo 83 constitucional.

Reiteró que, como lo firmó ante notario en una mañanera, no se reelegirá.

Debo reconocerlo; tengo mis dudas, y no por mí, sino por sus palabras difundidas por la agencia noticiosa del gobierno, Notimex.

Su vocación antirreeleccionista le viene, como explicó, de su veneración por el tercer transformador, Francisco I. Madero, quien derribó a Porfirio Díaz después de poco más de 3 décadas de ocupar la Presidencia.

Sin embargo, no debemos olvidar que otro de sus ídolos, el segundo transformador, Benito Juárez, fue tan reeleccionista como su paisano, el general Díaz. Si desalojó la Presidencia fue sólo porque la angina de pecho lo mató; de lo contrario contestaríamos con un rotundo seguiría viviendo en Palacio Nacional a la maliciosa pregunta del danzón: “¿Y si Juárez no hubiera muerto?”.

Y es que, liberal y todo, el Benemérito no era como el intransigente Ignacio Ramírez “El Nigromante”.

La historia de los transformadores anteriores a López Obrador viene a cuento porque los eligió como modelos. En el recuento no incluyo a Miguel Hidalgo, pues el Padre de la Patria no tuvo oportunidad de gobernar; a sus 58 años fue ejecutado en el Colegio de los Jesuitas en Chihuahua y así se frustró la posibilidad de que presidiera, hasta que le viniera en gana, al país que liberó.

Para decirlo en menos palabras, uno de los 3 transformadores anteriores a la Cuarta fueron reeleccionistas.

Ya el Presidente López Obrador dijo que no contemos con él, pues ya se comprometió ante notario a marcharse a su casa al concluir su mandato, pero para quitarnos las dudas quizás sea conveniente leer palabra a palabra su reacción ante la ardorosa propuesta de su paisano Charlie Valentino de ceder a la súplica del país de su permanencia hasta 12 años en la Presidencia para evitar se vaya al pozo el bienestar que la nación ya goza.

“No me voy a reelegir; es un asunto de principios, que es lo que estimo más importante en mi vida; no soy un ambicioso vulgar; estoy cumpliendo; lo que quiero es entregar el gobierno, si así lo decide el pueblo, en 2024”, dijo Andrés Manuel.

Casi toda la oración es perfecta: No se reelegirá porque es un asunto de principios, dado que no es un ambicioso vulgar. En virtud de eso, “lo que quiero es entregar el gobierno, si así lo decide el pueblo, en 2024”.

En las últimas 15 palabras está el corolario perfecto: “Lo que quiero es entregar el gobierno, si así lo decide el pueblo, en 2024”.

En realidad son 6: “Si así lo decide el pueblo”.

Él o alguien más dirá que la condicionante “si así lo decide el pueblo” se refiere a la inexistente, hasta hoy, revocación de mandato, pero eso es interpretar de más. El mensaje es claro: Si el pueblo va en masa a la puerta de mi casa a suplicarme que no me vaya para garantizar la permanencia del bienestar me quedo.

Y cualquiera sabe lo que el pueblo contesta en cada ocasión que Andrés Manuel le pregunta algo: Lo que él quiere que le conteste.

Si antes de octubre de 2024 pregunta al pueblo si quiere que siga en la Presidencia la respuesta es previsible: ¡¡¡¡Sí!!!

Y él, como siempre, tendrá que plegarse a lo que el pueblo, nunca tan sabio como en ese momento, le exija.

Es decir, el diputado Charlie Valentino no anda tan fuera de la jugada.

Comments

comments

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: