Valores para gobernar

Honestidad y Honradez son dos conceptos que siendo cercanos no son iguales.  La confusión pudiera ser trivial pero no lo es.

Honestidad es una capacidad de ser.  Honradez es la forma de ser.

Los dos valores, para ser útiles, tienen que venir integrados en un solo individuo.

De nada sirve ser honesto si se conduce sin honradez.  

Ninguno puede ser honrado, sin ser honesto.

Por eso es muy importante que ambos sean un requisito para Gobernar a Puebla en los próximos 5 años y medio.

Sin los dos, ningún servidor público podría se eficiente y eficaz.

Estos objetivos son importantes para los electores que invirtieron con su voto, su confianza para que este gobierno sea útil para lograr sus fines individuales, familiares y sociales.

Ha sido cierto que los gobernantes, una vez instalados como gobierno, olvidaban su responsabilidad fundamental de servir a quienes los pusieron en esos puestos.  Es más, nunca los volvían a consultar y menos si sus decisiones de gobierno iban en sentido contrario a las formas de hacer y las metas que, en ese contrato electoral, candidatos y votantes habían establecido antes de la elección pero, para que fueran ciertos después de la elección.

 Exigir un gobierno eficiente y eficaz se refiere necesariamente a otros dos valores importantes: calidad y satisfacción en el servicio gubernamental que merecen los ciudadanos.

Pocas defensas tiene el elector frente a los gobernantes,  sean jefes o servidores comunes, cuando éstos no cumplen las expectativas para las que, los electores los pusieron.

Lograr las metas de gobierno, simplemente se refiere, a cumplir la voluntad de los electores. En eso radica la eficacia de un gobierno.  Hacerlo con los menores recursos, sería eficiencia. 

Dicho de otra manera, el mejor uso de los recursos que los electores dan al gobierno para que los sirva, le harían de calidad.

No es fácil que los cuatro valores, honestidad, honradez, eficacia y eficiencia, dirijan las conductas de los servidores públicos. Los hemos visto alejados de esos principios, eludiendo o evadiéndolos por otro tipo de naturalezas humanas, clasificadas como corrupción e impunidad.

El gobernador Barbosa ha exigido a sus colaboradores los practiquen diariamente, para hacer realidad la 4a. transformación.

Lo que venga desde mañana, tendría que ver con la lealtad y el respeto que los nuevos secretarios guarden a su jefe y nos permitirán comprobar, si su lealtad y respeto al gobernador Barbosa, hacen el gobierno, honesto, honrado, eficaz y eficiente que Barbosa ha ofrecido a quienes votamos por él.

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